La lipoabdominoplastia es una técnica que abarca la unión de dos tipos de procedimientos quirúrgicos: la liposucción y la abdominoplastia. En el 2002 el cirujano brasileño Oswaldo Saldana tras estudiar a fondo la vascularización de la piel abdominal, desarrolló esta nueva técnica mediante la cual se puede remover en la misma sesión el exceso de tejido graso del abdomen con liposucción y eliminar después toda la piel excedente, reparar los músculos abdominales y dejar así un abdomen juvenil, no solo firme, sino delgado y bien modelado. “Con la lipoabdominoplastia se logra rejuvenecer el cuerpo”, según lo indica el director de Novocorpo.
“Si solamente se lleva a cabo una liposucción pueden existir personas en las que, por el exceso de peso o por los embarazos, la piel continúe colgada. Si la paciente únicamente se realiza la abdominoplastia puede quedar con el abdomen recto pero sin forma en la cintura. Esta es la queja principal de las mujeres”.
Liposucción, Abdominoplastia y Levantamiento de Glúteos
El proceso de lipoabdominoplastia empieza con la liposucción en toso el cuerpo. Tiene su punto de partida en el abdomen y cintura, continúa con la espalda mientras se gira a la paciente en la camilla. Cabe señalar que la grasa que se extrae, y que antes se desechaba, ahora la puede colocar en los glúteos. La principal ventaja es que no va a existir rechazo de los implantes, por ser materiales extraños. Las grasas son elementos extraídos de las propias pacientes y tienen células madre. De este modo, se adhieren al cuerpo y adoptan una forma natural. Se realiza un corte para estirar la piel y, debido a que los músculos también quedan abiertos (por los embarazos o el exceso de peso), se vuelven a colocar en su sitio. El ombligo se reposición y la piel se estira. “Es así que tendrá una figura con la cintura definida, el abdomen recto y un aumento de glúteos. Entonces la paciente está más satisfecha”.
Cuidados Posoperatorios
Se debe usar una faja durante 30 días. Además, es necesario realizarse un control para curaciones una vez por semana (durante tres semanas). Y debe adquirir una receta con base a antibióticos, analgésicos y vitamina C, necesaria para la cicatrización.
Luego de ocho días de la intervención es importante acudir a un esteticista de confianza y someterse a un drenaje linfático. Eso permitirá que la hinchazón se vaya más rápido, se trata de 10 sesiones de masajes manuales que permitan que el líquido se dirija a los ganglios linfáticos y se expulsen a través de la orina. La paciente se sentirá menos adolorida.
Nuevos hábitos alimenticios
Es muy difícil que la paciente vuelva a recuperar peso; si embargo, los cuidados que debe tener son básicamente en la alimentación y en la ingesta de calorías. Requiere evitar las frituras o ingerir muchos carbohidratos en la noche, como arroz, pasta, comida chatarra y dulces.
Fuente: Suplemento del diario El Comercio, 28 de Mayo de 2017